domingo, 25 de septiembre de 2016

Mi Lectura Indie - Septiembre 2016

Ésta sería la segunda entrega de una serie de artículos que me van a gustar mucho, hablar de las lecturas independientes que he leído durante el mes. En la primera, que se entregó en mayo 2016, hablé un poco de algunos libros que me gustaron, como Prohibido Enamorarse de Adam Walker, Clarity y El Loco de los Lobos, esta última una de mis lecturas preferidas del año. Ahora les contaré qué tal me fue con Escapando hacial el Amor, Cambiando el Destino y No Shoes, No Shirt, No Spells.

Escapando hacia el Amor
Escapando hacia el Amor es una novela corta, algo así como un recuento de la Cenicienta, excepto por algunos detalles que no están presentes, como las hermanastras. 
Una chica huérfana escapa con su hermano de la casa familiar previendo los viles planes de su madrastra de terminar con la vida del pequeño y venderla a ella a cualquier pretendiente con tal de quedarse con la herencia de sus padres. Durante la travesía, Christine va superando obstáculos hasta que logra contactar a su antigua nana, quien les da refugio en el  castillo del conde Thomas Pendelton, un soltero cotizado que se ve hechizado por la inocencia de la muchacha.

Cambiando el Destino
No soy quien para juzgar, pero Cambiando el Destino es una de esas novelas que tienen muy buena sinopsis y que terminan siendo un poco más de lo mismo. 
Ideal para los fanáticos de las Cincuenta Sombras de Grey, Anastasia Steele cobra vida en Lorraine Mills, y no quiero exponerlo como algo negativo, más bien admiro cuando los autores logran detallar cada punto de la escena de la manera en que Gabiella Capellini lo hace con su Lorraine. Pero sí, me recordó mucho a la famosa Ana. 

Lorraine, una chica que tiene una vida medio desordenada y un novio obsesionado con ella, se tropieza con este importante empresario, cuya atracción la hará cuestionarse los sentimientos por su pareja formal.
Mi problema con esta novela no es que sea un recuento de Cincuenta Sombras (en mi opinión), a mí me gusta este tipo de lectura, sino que seas atraído a algo que promete dejarte un mensaje positivo de cómo tomar las riendas de tu vida cuando se trata de otra novela acerca de una chica en apuros.

No Shoes, No Shirt, No Spells
No Shoes, No Shirt, No Spells es una novela que había adquirido en Amazon hace algunos años, que todavía no había leído y que me animé a leer porque quería comparar, saber si estaba haciendo algo medianamente regular, relacionado con esta fantasía de los hechizos de amor, con un trabajo que pronto espero poderles compartir.

El libro es divertido, una comedia con un toque de fantasía y romance, diría yo, pero tuve problemas con el argumento. Si bien la autora, Rose Pressey, trató de mantener los personajes y las circunstancias cotidianas (cosa que valoro muchísimo), el protagonista nunca me hizo sentir mariposas en el estómago, mientras su antagónico me parecía perfecto para quedarse con la protagonista. Ahora bien, es posible que como se trate de una serie, este dilema fuera resuelto en los próximos libros. Bueno, cosas que pasan, creo.
La vida de Elly Blair se pone de cabeza cuando su abuela le hereda su particular café. 

Hasta la próxima entrega, hay muchos libros independientes que tengo en la mira y de los cuales estoy aprendiendo muchísimo.

viernes, 9 de septiembre de 2016

Si pudiera tener un Squad



Los squads están de moda, el año pasado los popularizó Taylor Swift con su grupo de New Romantics, todos para uno y uno para todos, un club de apoyo, según dicen ellas mismas, en el que se habla de amor, rupturas y reconciliaciones. Pero el de T. no es un club que envidio, es bastante superficial tener un squad de súper modelos. Sin embargo, cuando algo está de moda todo el mundo quiere imitarlo.
Recientemente me puse a pensar en si yo pudiera tener un squad literario, un grupo de amigos con quienes discutir los libros que tanto me gusta leer y qué los inspiró a escribirlos, ¿quiénes serían estos autores?, ¿quienes lo conformarían?
En lo que esta idea se fijó, la primera autora que cruzó mi pensamiento, y no, no es Jane Austen, Jane Austen armaría su propio squad, ella sería la T. Swift de las literatas, la que marcaría la pauta y cómo deben funcionar, y se rodearía, obviamente, de los más ilustres artistas: Shakespeare, Dickens, Hayer, Gaskell, un sueño de squad, en realidad; pero en el mío, la primera autora que cruzó mi cerebro es Elizabeth Eulberg. Elizabeth, con su Club de los Corazones Solitarios, y recientemente Better Off Friends, marcó mi corazón de lo que debe ser una autora de Young Adult. Su estilo me fascina, me gusta la inocencia con que narra sus historias y las ideas que se le ocurren. De hecho, si pudiera ser una autora moderna (cuando sea grande, como dicen) escogería a Elizabeth y sus ocurrentes y dulces argumentos.
Otra autora que me gusta muchísimo es Rainbow Rowell. Me encantó su Fangirl y ni hablar de Eleanor & Park, estoy esperando que en algún momento Hollywood, así como hizo La Falta en las Estrellas, se motive a llevar estas novelas al cine. Y si he de pedir, por favor, que también adapte las de Eulberg. Hay un mundo maravilloso en los libros de estas autoras.

De Kody Keplinger solo he leído La Duff, pero ésta fue una lectura que disfruté muchísimo, así que también la incluyo en mi squad.

Hay una autora indie, Emma Carr, que descubrí hace unos años y desde entonces su novela London Falling es una de mis tradiciones navideñas; Emma consigue una historia muy romántica entre dos desconocidos que se ven obligados a permanecer juntos, y aunque no creo mucho en los instant crush, éste me convence.

Otra autora indie que este año me robó el corazón con su novela El Loco de los Lobos es Roma Amore. Roma se va a Chile para recrear este romance entre personajes normales, amo leer personajes convencionales en los libros, que terminan robándote el alma.

Los estilos de Sophie Kinsella (Tengo tu Número) y Cecilia Ahern (Donde Termina el Arco Iris) son incomparables; Kinsella es chispeante y Ahern sabe cómo enamorar a su público con una sencilla correspondencia.

Considero que los squads deben tener variedad, así que el mío ha de tener chicos, Nicolas Barreau y Fernando García Pañeda. Con Nicolas puedes perderte entre las románticas calles de Paris mientras le invitas un café en Saint-Germain-des-Prés y hablas de cine con él; y con Fernando puedes viajar a la Europa de la resistencia Nazi, a un mundo de espionaje elegantemente endulzado con una historia romántica.

Finalmente, ya que estoy fantaseando, y, otra vez, se trata de mi squad, no voy a dejarlas por fuera, nunca, jamás, a mis dos autoras predilectas, Jane Austen y Charlotte Brontë. Austen y Brontë han significado mucho para mí, Austen con su hilaridad y su método inimitable de escribir una sátira romántica, y Brontë porque es capaz de elevar el rol, la independencia, de la mujer a niveles que, en su época debieron ser escandalosos de ilustrar. 

Probablemente tengo muchos otros autores que mencionar, a Stephenie Meyer la dejo por fuera (quizá deba preparar un squad de autores que escriben paranormal o distopias), pero estos son mis predilectos por el momento, escritores a los que recurro siempre que quiero dedicar un tiempo imperdible a la lectura.