viernes, 28 de diciembre de 2012

Mi Top del año (2.012)



Cada año tiene sus aventuras y desventuras; sin embargo, 2.012 ha sido bastante complaciente; de aquí mi deseo de compartir lo mejor de mi 2.012.

Espectáculos
Agridulce, definiría yo mi asistencia al evento del año; sí, pues puedo sacar de mi check list conocer a Jennifer Lopez, una de mis divas.
En mayo, asistí con mi hermana al Dance Again World Tour de JLo, en Caracas. Qué mal preparada está Caracas para este tipo de espectáculos. No existe un estadio techado para atender este tipo de eventos, por lo que, debido a una incesante lluvia, esta asistencia a un show que tenía tantas ganas de presenciar fue opacada. Evenpro, la empresa que trae a la cantante, no prevée en su itirenario la caída de lluvia; y el venezolano, que gasta una buena cantidad de bolívares en asistir a un espectáculo de la popularidad de JLo, en vez de disfrutar del show termina disgustado. De cualquier manera, Jennifer se comportó como una reina y no como una diva, me sorprendí lo auténtica que es y lo simpática que fue al salir a cantar en la tarima montada en el estadio de la Universidad Simón Bolívar. Mi conclusión, solo que venga Maroon 5 o Mariah Carey vuelvo a caer en este tipo de fraudes. Y me refiero a Evenpro, no a la cantante

Familia.
En Semana Santa, mi familia y yo tuvimos la genial idea de hacer turismo local; entonces visitamos, en un agradable paseo, Caripe, un pintoresco poblado del estado Monagas, en el que puedes degustar deliciosos platos tradicionales venezonalos, unas ricas fresas con crema, andar por el poblado y visitar, como añadido, la intrigante Cueva del Guácharo, que fue estudiada por el naturalista y geógrafo Alejandro Von Humboldt, y que constituye, además, el atractivo principal del pueblo.


Macotas
Es una bendición para la familia que tengamos dos perritos tan queridos y que ambos hayan arribado a las edades de catorce y diez años respectivamente; y esperamos que sigan compartiendo con nosotros tantas alegrías que, en parte, nos han obsequiado ellos.

 Tv
Desde que terminaron las series Friends y Gilmore Girls, a pesar de The Big Bang Theory o Glee, no ha habido otra serie que me enganche en la televisión hasta que empecé a ver Hart of Dixie, mi descubrimiento televisivo del año.
Aunque inició en 2.011, gracias al canal de tv por cable, Glitz, en 2.012, empecé a seguir esta serie protagonizada por Rachel Bilson en la que interpreta a una médico cirujano newyorkina que, fortuitamente, se ve trasladada a Bluebell, un pintoresco pueblo (muy al estilo de Stars Hallow de Gilmore Girls) de Alabama, en la que se ve obligada a ejercer su profesión como médico practicante y no como cirujana.
Rachel Bilson no es tan convincente con su actuación como médico que ejerce la práctica; sin embargo su interpretación es bastante simpática; le favorece también que la serie no se centra precisamente en su trabajo como doctora sino en su ajuste al estilo de vida pueblerino de Bluebell y al triángulo amoroso que se desarrollará entre ella, Wade (Wilson Bethel) y George (Scott Potter). La actuación más destacada en esta serie, en mi opinión, la lleva Jaime King, quien interpreta a Lemmon Breeland, el personaje antagónico de la doctora Zoe Hart.

 Cine
Este fue el año de Channing Tatum en el cine, fue escogido el Hombre Más Sexy Vivo y, por su parte, tuvo cinco películas en cartelera: Haywire, The Vow, 21 Jump Street, Magic Mike y Ten Years. Entre todas, mi película escogida como favorita del año, entre todas las que hizo Channing, fue Magic Mike (a pesar de que escogí The Vow como mi película del año en mi primer blog: Cine, Libros y Jane Austen). Me gusto Magic Mike porque es, de alguna manera, como un cuento de hadas. Mike, un bailarín exótico de un club nocturno de Tampa, tiene aspiraciones, pero estas aspiraciones de desmoronan cuando debe ayudar a su nuevo amigo en problemas, Adam. Dirigida por Steven Soderbergh y protagonizada por Tatum (no necesito decir más), lo acompañan Alex Pettyfer, Mathew McConaughey, Matt Bomer y Joe Maganiello; Magic Mike lo tiene todo, diversión, sensualidad, baile y amor.

Entre las desventuras del cine, quiero rendir homenaje a una de mis directoras favoritas, Nora Ephron, quien partió de este mundo en 2.012 dejando un gran legado cinematográfico en adorables y ricas  historias como Tienes un E-mail, Sintonía de Amor y Cuando Harry conoció a Sally, con las que podremos seguir su apasionante trabajo.  

Libros
Hasta hace cinco días, mi libro escogido como el descubrimiento del año había sido Como Agua Para Chocolate, de Laura Esquivel, pero empecé a releer Persuasión, de Jane Austen, y, como se comprenderá, mi elección sufrió un ligero cambio.
Persuasión, diría que es la mejor novela de Jane Austen, a pesar de Orgullo y Prejucio –que sigue siendo mi favorita–, fue la última novela escrita por la grandiosa Jane, y, por consiguiente, supongo que dejó en ella todo su corazón. Persuasión trata del romance entre Anne Elliot y el Capitán Frederick Wentworth, un romance reencontrado, Anne y el capitán habían sido novios ocho años atrás pero el compromiso se rompe cuando Lady Russell, buena amiga de Anne, la persuade de este noviazgo por considerarlo inconveniente para ella. Persuasión es una novela romantiquísima y, aunque no es la novela más popular de Austen, es uno de los trabajos más queridos por todos sus seguidores debido a la profundidad de sus personajes y la ternuna de la historia. Y, en mi opinión, Anne es la protagonista más centrada entre todas las creadas por Jane.

Turismo
Lo mejor sucedió al final del año. Con muchos tropiezos, no es tan sencillo viajar en Venezuela, todos los malestares tuvieron su recompensa pues he tenido la enorme gracia de visitar Perú, Perú, con toda su historia y su enigmática belleza.

He iniciado mi viaje en Lima, ajetreada ciudad y bastante moderna (para mi sorpresa), pero, si otro viajero quiere conocer Perú, sabe que debe moverse de Lima. A la sazón, me centraré en el espectáculo de Perú y paraje oficial de los turistas que vienen de visita: Machupichu.
Mi recorrido a Machupichu fue, digamos, el más popular (supongo yo). Llegamos a la bellísima ciudad de Cusco, cuánto me ha gustado la ciudad de Cusco, es histórica, preciosa, con un clima riquísimo, buena gastronomía y gran cantidad de turistas. La plaza de Armas es una delicia e invita a recorrerla y asentarse en ella constantemente. En esta linda ciudad nos hospedamos en el hotel Tierra Viva, que, aunque no me está pagando para que le haga publicidad, lo recomiendo con los ojos cerrados, la atención fue a la altura y las instalaciones son acogedoras e higiénicas, que es lo que esta viajera solicita como prioridad.

En el helado poblado de Poroy tomamos el tren que nos trasladaría hasta la estación de Aguas Calientes, el paisaje durante el recorrido es sencillamente espectacular. Luego de tres horas arribamos al Machupichu pueblo, donde compramos los tickets del bus que nos trasladarían a la ciudadela de Machupichu. 
Es indescriptible el descubrimiento de esta ciudadela. Nadie espera que detrás de estas enormen montañas haya una construcción como la de la ciudadela; sin embargo, aunque he escuchado y leído que al llegar a la ciudadela se siente algo mágico, querido lector, mi sentimiento fue de vértigo. Estuve nerviosa, por la altura, y supongo también que por enfrentarme a lo desconocido, durante los primeros minutos de la visita pero luego me aclimaté y fui capaz de apreciar la magnitud y la belleza del paisaje. Por cierto, también debe pagarse una entrada para entrar a la ciudadela.
Lo que más me ha gustado de Perú ha sido lo organizado que está en relación al turismo, cada pequeño detalle está cuidado y la inversión internacional que hay en el país, supongo que para atender a la cantidad de turistas extranjeros que atienden anualmente, es relevante, no será difícil para el turista extranjero adaptarse pues las grandes cadenas de comida y vestido tienen tiendas en todas las ciudades que reciben turistas.
Para culminar, todos los años tienen tropiezos y alegrías, cada año tiene su atractivo y su desilusión, este año no la pasé mal y espero pasarla mejor el que viene.
Felices fiestas y un venturoso y saludable 2.013, son mis deseos.
¡Salud!

viernes, 16 de noviembre de 2012

Mi Backpack para el Fin de los Días



La idea nostálgica del fin de los días ha generado muchos argumentos para el cine, y la mayoría de ellos contempla un final feliz y la continuación de la humanidad, pero esta idea romántica no es lo que sucede en Seeking a Friend for the End of the World.

No sé por qué me gustó tanto esta película, probablemente porque Steve Carrell aparece en ella; aunque no, yo sé por qué, es por esa idea romántica de encontrar tu alma gemela en los momentos menos indicados; esto, además de la ironía con que la película trata este tema del fin de la humanidad. Estoy segura que mucha gente actuaría de la misma manera que los personajes de esta historia si algo de este impacto sucediera –Dios no lo permita–, la esposa que abandona al marido apenas sabe que el único intento de salvar la humanidad está perdido; vacantes en los puestos de trabajo; la señora de la limpieza que continúa con la rutina; gente suicida; la chica que solo espera reunirse con su familia en otro país y, por supuesto, ya no existen vuelos disponibles porque se acerca el fin del mundo, y la melancolía del hombre que intenta buscarle sentido a la vida cuando ésta está por terminar para todos.
Hay una escena en particular de la película que me hizo pensar en esos artículos materiales, aparentemente "sin importancia” que, sin ser esenciales para sobrevivir, se hacen imprescindibles y sin los que nos sentiríamos incompletos. La escena a la que me refiero es el momento en que la ciudad, en la que viven los personajes, se vuelve un caos y deben escapar para sobrevivir las últimos días de la existencia humana, entonces, Penny (Keira Knightley) toma de su colección algunos vinilos que ella considera debe salvar, en el supuesto de que la vida continúe. 

Es obvio que si vamos a salvar algo, más bien sería un “alguien” y ese “alguien” sería ése o esos seres queridos sin los que la vida carece de sentido; pero qué tal si pudiéramos rescatar algo material, ¿qué salvaría yo?, ¿qué llevaría en ese backpack? Aquí mi lista:
Primero: obviamente, mi colección de Jane Austen. Jane ha sido, desde el momento que nos conocimos, mi guía para comprender mejor la mente femenina y los sentimientos humanos. Además, valdría la pena echar una última leída a Orgullo y Prejuicio.

Segundo; mi Kindle. Pues además de garantizarme las obras de Austen en digital, también me garantizaría otras novelas. Aunque, por cierto, todavía no tengo digitalizada, en Kindle, una de mis obras más queridas de la literatura, Jane Eyre. Nueva tarea que cumplir.

Tercero: mi teléfono inteligente. Comunicarse es fundamental, y quién sobrevive estos días sin Twitter o Facebook, o Whatsapp o Mensajería Blackberry, actualizar el estatus en cada uno de estos medios es vital para la humanidad, así que mi teléfono es imprescindible.

Cuarto: mi ordenador, por supuesto. Comunicarse, continúo con la comunicación, escribir, forma parte, desde hace algunos años, de mi rutina diaria y de mi esencia. Escribir y leer son dos grandes pasiones mías.

Quinto: mi memoria digital para disfrutar de los recuerdos resguardados en fotografías, de mi música favorita (Mariah, Usher, Katy Perry, Maroon 5, Enrique Iglesias y más) y de mi colección de películas predilectas: Bridget Jones, You´ve Got Mail, Sleepless in Seattle, entre tantas otras.
Realmente deseo que la humanidad sea eterna, que cada día seamos mejores ciudadanos y que aprendamos a convivir, respetarnos y tratarnos como hermanos para que este mundo sea mejor. No pienso en el apocalipsis ni mucho menos lo deseo. Estos artículos de mi backpack son solo objetos materiales que forman parte de mi ser y que quería compartirlos en este blog; lo que me hizo realizar la lista fue la escena romántica de la salvación, de ese final feliz con el que todos soñamos, en la que Kiera Knightley escoge los vinilos que ella salvaría con la esperanza de la prolongación de la especie humana.

viernes, 5 de octubre de 2012

Grandes Esperanzas (2.011)



No he tenido el placer, todavía, de leer alguno de los libros de Dickens; sin embargo este año tuve la posibilidad de disfrutar de una de esas grandes miniseries que suele desarrollar la BBC sobre alguna de las obras de sus fantásticos autores ingleses, en este caso, Grandes Esperanzas.

El día de Navidad, Pip Pirrip, mientras cuida de las lápidas de sus padres, un exconvicto le amenaza, empleando las tretas necesarias para aterrorizar a un niño, y le solicita que robe al esposo de su hermana, quien convenientemente es herrero, una lima para zafarse del grillete que le apresa. El muchacho, atemorizado, regresa a casa, roba la lima a su cuñado y vuelve con el prófugo, a quien no solo facilita la herramienta sino una porción de pastel de carne que su hermana había preparado para la cena. En la misma serie de eventos, en casa de los Gargery, el tío de la familia informa a la señora Gargery que una distinguida dama solicita la presencia del niño Pip. La hermana, observando la oportunidad que puede obtener de tal invitación, se propone, sin prórroga, acceder a la proposición de Miss Havisham.
En la gran casa habita una excéntrica mujer, pálida y fría, cuyo objetivo con Pip es que le sirva de compañero a Estella, su hermosa hija adoptiva. Pero lo que se maneja en esta relación no es normal, todo forma parte del plan maestro de Miss Havisham, que consiste en que Estella crezca sin cálidos sentimientos y sea tan despiadada y frívola como ella; Pip constituye el objeto para la formación del carácter insensible de Estella. La fortuna del muchacho cambia cuando se convierte en un apuesto joven y es favorecido por un benefactor anónimo, que le envía a Londres para que se vuelva un caballero “distinguido”, digno, quizás, del amor de una joven vanidosa como Estella. A partir de acá reaparecerán muchos personajes del pasado de Pip y serán revelados significativos secretos.

Me encantó esta miniserie como, podría decir, todas las series o miniseries que he podido ver de la BBC. Esta miniserie, de tres capítulos, es una adaptación del libro de Charles Dickens, Great Expetations (Grandes Esperanzas), que cuenta con las actuaciones de Douglas Booth en el rol de Pip, Vanessa Kirby en el papel de Estella, Gillian Anderson en el de Miss Havisham y Ray Winstone en el de Abel Magwitch. En cuanto a las actuaciones, disfruté muchísimo la caracterización de Gillian Anderson como Miss Havisham, a quien, adicionalmente, no pude reconocer como la recordada agente Scully de Los Expedientes Secretos “X” –bueno, nunca fui seguidora de la serie–, ésta actriz logró transmitir la frialdad fantasmal de su personaje; respecto al héroe de la historia, Douglas Booth es un apuesto y cándido Pip;  y Ray Winstone es fantástico cuando reaparece como Abel Magwitch. En general aprecié las actuaciones de todos estos actores ingleses que suelen ser geniales en cada obra televisiva o cinematográfica. 

No puedo terminar esta revisión sin destacar la escenografía y el vestuario. Lo que más me llamó la atención fue lo lúgubre de la casa de Miss Havisham, que logra transmitir, como su dueña, siempre ataviada con ese vestido de novia que parece más percudido con el transcurrir de los años; es una mansión tenebrosa, desde sus exteriores descuidados hasta sus interiores decorados con flores marchitas y telarañas. Lo más bizarro es el comedor que todavía conserva la disposición de la vajilla como el pastel de la boda no celebrada. El otro destacado, para mí, fue el vestuario que utiliza Vanessa Kirby, encantador, elegantísimo y símbolo de la época.
Es obvio que después de haber disfrutado de esta miniserie lo que queda, como obligación, será leer el libro.

viernes, 6 de julio de 2012

Manual para Chicas Correctas


Estas últimas dos semanas, a la par de Anna Karenina, estuve leyendo la novela de los géneros Young Adult y Chick Lit, escrita por Elizabeth Eulberg, The Lonely Hearts Club, que trata el desengaño de su joven protagonista, Penny Lane, quien es traicionada por su amigo de la infancia, luego interés amoroso, Nate Taylor, hecho que la obliga a decretar que no saldrá con chicos mientras esté en la secundaria y que posteriormente la lleva a formar un club para chicas de corazón desolado, como el de ella. Las reglas del club eran sencillas: no salir con chicos de la escuela, asistir juntas a todos los eventos sociales, celebrar reuniones semanalmente y, la principal (en mi opinión), apoyar a sus amigas.

Las bases del Club de los Corazones Solitarios me llevaron a cavilar sobre la inocencia que representa cada uno de puntos, muy apropiados para unas muchachas de dieciséis años, de cómo las chicas del mundo real deberíamos sensibilizarnos más unas con las otras y de cómo todo cambia cuando nos volvemos adultas.

En el trabajo, por ejemplo hay mucha tiranía entre nosotras mismas. La competencia es normal entre profesionales, pero la falta de apoyo entre unas y otras es lo que no tolero pero sobre lo que debo ser paciente. Claro que cada situación depende también de la subjetividad de cada uno; sin embargo pocas veces hay unión, especialmente entre nosotras mismas. No sabría decir si yo misma me he dejado llevar por la subjetividad que aplica a todas las situaciones pero estoy segura que siempre he intentado actuar con justicia. De cualquier modo, son algunas reflexiones que me cruzaron la cabeza mientras leía el tratado final del Club de los Corazones Solitarios y que transcribiré, acá, a continuación, en caso de que alguna chica correcta quiera ponerlos en práctica:
Las socias están en su derecho de salir con chicos, aunque nunca jamás, olvidarán que sus amigas son lo primero.
A las socias no se les permite salir con cretinos, manipuladores, escoria en general o con cualquiera que no las trate como se debe.
Se exige a las socias que asistan a todas las reuniones. Ninguna dejará de asistir en la fecha señalada con objeto de verse con un chico.
Las socias asistirán juntas, como grupo, a todos los eventos destinados a parejas. Las socias podrán llevar a un chico como acompañante.
Las socias deben apoyar siempre y en primer lugar a sus amigas, a pesar de las decisiones que éstas puedan tomar (La pauta más importante, en mi opinión).
Bajo ninguna circunstancia, las socias utilizarán, en contra de una compañera, los comentarios realizados en el seno de club.

 
Lo mío sería un Club de Lectura, pero estaría creativo un club parecido a éste, ¿no es así?

miércoles, 27 de junio de 2012

Nora Ephron


Esta mañana me sentí abatida al saber que habíamos perdido a una de las grandes mujeres de nuestro tiempo, cineasta, escritora, representante de todo lo romántico y femenino, quien será siempre recordada por mí, por su creatividad e ingenio, como una de mis predilectas del cine, Nora Ephron.

Asimilar que ya no habrá una nueva película de Nora Ephron, una nueva Sleepless in Seattle o una nueva You´ve Got Mail, es sumamente penoso pues su trabajo se diferencia del de los demás directores y autores del género por ser creativo, único e ingenioso. Su inspiración siempre la encontraba en un buen libro como Pride and Prejudice o en una película clásica como The Shop Around the Corner. Sin embargo nos deja su pequeño, pero valiosísimo, legado que son sus comedias románticas, así como otros trabajos artísticos que llevaba a cabo junto a su hermana Delia.

Las películas de Nora Ephron siempre han sido mis favoritas por esa magia y toque de inocencia que aporta a sus personajes, además de los deliciosos diálogos que elabora para ellos. En Sleepless in Seattle, una versión moderna de la película, An Affair to Remember, sus protagonistas, Sam y Annie, interpretados por Tom Hanks y Meg Ryan, mantienen una conexión a distancia en la que, aun sin conocerse, o haberse visto una sola vez, logran desarrollar un sensible afecto el uno por el otro que resulta del amor a primera vista (en el caso de él) y de la ternura de su carácter (en el caso de ella). 
 
En You´ve Got Mail, Nora adapta la película clásica, The Shop Around the Corner, repitiendo a Tom Hanks y a Meg Ryan como su pareja protagónica. En esta historia, Ephron explora la relación, también a distancia, de sus encantadores personajes, quienes desarrollan su afecto de manera incógnita vía E-Mail. Entre los datos curiosos, la película hace mención al libro de Jane Austen, Orgullo y Prejuicio (favorito de la autora), enfatizando la compleja relación entre Lizzy Bennet y Darcy, personajes que, de alguna manera, representan Kathleen Kelly (Meg Ryan) y Joe Fox (Tom Hanks).

La última película que vi de Nora Ephron, sin saber que la había dirigido, y adaptado el guión, ella, fue Julie & Julia, basada en el libro de Julie Powell, que trata el momento en que Julie, via blog, se plantea elaborar las recetas del libro de Julia Child, My Life in France. De esta película solo puedo decir que fue tan emotiva y conmovedora que no pude dejar de lagrimear con cada cuadro y cada escena, una cosa que solo logra Nora Ephron.

Su estilo único y su creatividad serán siempre recordados y extrañados. Su legado, en mi criterio, es esa alegría que transmiten sus películas, la impecable dirección con la que las elaboraba y el excelente desarrollo del guión que nos hacía creer que somos parte de la historia.

Nora Ephron
1941-2012