domingo, 26 de enero de 2020

Baile de invierno - ebook

Y después de todo me he animado a colocar Baile de invierno en Amazon, esta historia que inició en el blog, en diciembre pasado, como un tributo a Jane Austen, un fanfiction de sus novelas. De tal modo que si quieres descargar el ebook revisado, con contenido nuevo, solo tienes que ir al siguiente link: Baile de invierno.

Tras su éxito al conseguir la boda entre su institutriz y el señor Weston, Emma Woodhouse se plantea una nueva unión, la de su amiga Harriet Smith y un viejo amigo de la familia, el señor Charles Bingley, para lo cual ha organizado el primer baile público de la temporada en Highbury. 
 Baile de invierno es el primer relato de la serie "Relato a la Austen", un divertido fanfic de las novelas de Jane Austen, un homenaje a la autora desde el punto de vista de una de sus lectoras.

También te puede interesar:
Bocaditos de novela: Baile de invierno


 
Baile de invierno Giveaway





domingo, 12 de enero de 2020

Bocaditos de novela: Baile de invierno

Esta vez no he venido a comentar lo que estoy leyendo sino algo que yo misma escribí, un fanfic de Jane Austen, que he llamado Baile de invierno, que publiqué por partes en el blog en diciembre pasado, y que ahora es un ebook de descarga gratis. Ése es el asunto de ser autopublicada, que la auto promoción nunca se detiene; no obstante, si eres admirador de Jane y sientes que seis novelas no fueron suficientes, pues hay mucha gente escribiendo secuelas, precuelas, spin-off y un sinfín de adaptaciones, como ésta, que creo que te gustará y con la que te divertirás casi tanto como yo al escribirla. Pues en la imagen que les voy a presentar el bocadito, es el primer encuentro entre Darcy y Elizabeth, todos sabemos cómo sucedió eso, algo que es imposible cambiar, pero siendo un fanfic, me he tomado la libertad de aderezarlo un poco. Espero les guste, que descarguen el ebook (no cuesta nada), y como siempre, tengan un buen provecho literario.

Más bocaditos en la Página.
 

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sábado, 11 de enero de 2020

Baile de invierno Giveaway

Empiezo el año con buenas noticias, ahora puedes descargar Baile de invierno y leerlo a gusto en tu reader.

Sí, como lo lees, he revisado, mejorado la redacción e incorporado escenas y diálogos (no me perdonaba que Marianne no tuviera su rescate novelesco en el capítulo dos publicado en el blog) al relato que publiqué por partes, a finales de diciembre pasado, Baile de invierno, que no es más que un tributo a mi querida Jane Austen, en un pequeño mundo en el que todos sus protagonistas colisionan. Lo sé, no soy nada original, es posible que ya existan muchas narraciones parecidas o que el universo Austen, estoy segura, no necesitaba de algo así, pero esta es mi versión de esta interacción y me he divertido muchísimo creándola. Así qué, he preparado este giveaway para que descargues este relato totalmente gratis, solo tienes que ir a Prolific Works y reclamar tu copia, o en la tienda online Lulu.com, donde también he alojado el epub.
Espero les guste y dejen muchos comentarios en Goodreads, donde colocaré el libro para sus opiniones.

Baile de invierno
 


Tras su éxito al conseguir la boda entre su institutriz y el señor Weston, Emma Woodhouse se plantea una nueva unión, la de su amiga Harriet Smith y un viejo amigo de la familia, el señor Charles Bingley, para lo cual ha organizado el primer baile público de la temporada en Highbury. Baile de invierno es el primer relato de la serie "Relato a la Austen", un divertido fanfic de las novelas de Jane Austen, un homenaje a la autora desde el punto de vista de una de sus lectoras.

Les dejo los links:

Gracias por pasear por el blog.

lunes, 30 de diciembre de 2019

Mis lecturas de la década (2010-2019)

Estamos cerrando una década y qué mejor para celebrarlo que un repaso, a manera de conteo, de todo lo leído en este período. 
 

Antes de comenzar sería un grueso error no mencionar en este recuentoque en los últimos diez años las obras de Jane Austen, las hermanas Brontë, Elizabeth Gaskell, Georgette Heyer, Louisa May Alcott o Charles Dickens han ocupado mi vida; sin embargo, esta vez voy a centrarme en las novelas de esta generación, de la década, entre el 2010 y el 2019 que leí y revisé para mi blog Cine, Libros y Jane Austen. Comienzo.

Cincuenta Sombras de Grey (2011)
Aunque en la actualidad me avergüenzo bastante de haber formado parte de la legión de lectoras de esta franquicia (siempre supe que era un placer culposo), no puedo negar mi pasado, además, este sería un recuento muy injusto si por prejuicios dejara afuera el fenómeno literario de la década, Cincuenta Sombras de Grey

 

The Lonely hearts club (2010)  

Por aquellos tiempos todavía me detenía en las librerías para comprar libros, ahora guardo una librería en un dispositivo, pero recuerdo que lo que me motivó a comprarla fue la revisión de Stephenie Meyer, autora de Twilight, que tenía la portada; sin embargo adentro había una novela perfecta, sin pretenciones, bien argumentada, ligera y preciosa, mejor que las de SM, sin que estén compitiendo, una de las lecturas más encantadoras de la década, cuya autora, Elizabeth Eulberg, sin duda me ha influenciado en lo mucho o poco que escribo.

 

  

JuntosSomos Invencibles (2016)

De Joana Arteaga, Juntos Somos Invencibles es una novela bonita, pofunda, muy bien narrada, con personajes ricos, vulnerables, imperfectos e invencibles.

 

El loco de los lobos (2013)

De la autora Roma Amore, El loco de los lobos es una novela independiente bellísima, un romance intenso pero distinto, sin Greys ni cosas locas, algo que le puede pasar a cualquiera y que ojalá le tocara vivir a muchas. Una de mis novelas favoritas de todos los tiempos.




Agonía y Esperanza (2017)
El autor Fernando García Pañeda nos hizo el honor de reescribir, una de las novelas más recordadas de  Jane Austen, en la que modernizó el argumento de Persuasión, trasladándolo a Venezia, donde sus  protagonistas volverán a encontrarse para concluir su historia de amor.
 

  

Fangirl (2013)

Fangirl es otra de esas historias que se robó mi corazón y que también siento que su autora, Rainbow Rowell, me ha influenciado en lo que escribo, es una novela romántica de estilo juvenil que te hace recordar lo fácil que solía ser la vida cuando solo tenías dieciocho años.

 

London Falling (2011)

London Falling es una de esas novelas que solían ser de descarga gratis en Amazon hasta que se hizo popular, sin embargo, yo fui una de esas afortunadas lectoras en descargarla y leerla en aquellos buenos tiempos. La he leído varias veces, sobre todo por Navidad; por esto, y porque me gusta mucho, merece una posición en mi recuento.

 

Todos tus nombres (2018)

Y comenzamos con las lecturas especiales, Todos tus Nombres, del autor Fernando García Pañeda, es una de las novelas que más me han gustado de las que he leído los últimos años, que mezcla espionaje, romance, acción y emoción en la dosis precisa para ser perfecta.
 

 

El Secreto de Jane Austen (2015)

Escrita por la autora argentina Gabriela Margall, El Secreto de Jane Austen es una de esas novelas sinceras, que me han dejado cautivada  y que recomiendo sin rodeos.


Better Off Friends (2014)

Cómo quiesiera leer más libros de Elizabeth Eulberg pero lastimosamente no tengo acceso a todos; no obstante cuando tengo la oportunidad de leer alguno no lo dudo. Better Off Friends es el libro que más me ha gustado de la autora.

Si me Quieres no me Dejes ir (2017)
Es una novela intensa, escrita por Amabile Giusti, que me arriesgo a definir como una adaptación muy moderna de Jane Eyre; se hace referencia, de hecho, a la novela de Charlotte Bontë en dos oportunidades y consigue reunir los elementos: una chica inocente pero no tonta, un hombre complejo con un pasado tormentoso y una antagónica fuerte y tan rara como Bertha Mason, aunque en el libro se le compare con Blanche, el personaje de Francisca me recuerda más a Bertha, la esposa de Rochester domiciliada en el ático. Tal vez sea una combinación de ambas. 
 

Cariño cuánto te odio (2016) 

Quedan pocos libros para terminar el recuento, pero hay uno muy especial que todavía me hace suspirar cuando recuerdo a su Joshua; se trata de Cariño cuánto te odio, de Sally Thorne, una comedia romántica perfecta hecha lectura.

Donde Termina el Arcoiris (2011)

Una novela preciosa, nostálgica como la vida misma, escrita por Cecelia Ahern, sí, la misma de P.S. I Love You, representante de los amores casi imposibles, de esas novelas de reencuentros que tanto me gustan, mi lectura del año del 2015, Donde Termina el Arcoiris es una de mis grandes novelas de la década.

Mención Especial: Prohibido enamorarse de Adam Walker

Y así como es imposible, en este recuento, hacer a un lado a Grey, también es imposible no hablar de otro fenómeno, Wattpad, la red de escritura en la que muchos autores dieron sus primeros pasos y hoy tienen, no misles sino millones de lectores. Ahora bien, la novela que voy a mencionar a continuación no la leí de Wattpad sino de un pdf que encontré por allí, pero es una historia tan viral que me fue imposible no darle la oportunidad. Por lo tanto, Lia Belikov y su querido Adam Walker merecen una mención especial en este recuento.



En la Puerta de al Lado (2012)
En la puerta de al lado es una novela que en su momento (la leí en el 2017), pude haber terminado en tres días porque mezcla dos géneros que me encantan: el romántico y el juvenil, pero que estaba tan bien cuidada, tan bien narrada y era tan bonita que preferí ir lentamente, como si no quisiese que ese verano de Sam y Jase se acabara para mí tampoco. Es de esas novelas que, como autora, quisiera haber escrito, haciendo de Huntley Fitzpatick, otra autora influyente del género Young Adult.


Es todo, esperando lo que trae la próxima década en libros, que sean muchos y muy buenos.

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Ficción Femenina: Lo más visto del 2019

Antes de revelar el artículo más visto del blog, quiero darle las gracias a los lectores por su compañía y el interés en este 2019, conseguir 1721 vistas en un artículo es una gran motivación para seguir trabajando y mejorando lo que escribo. La apreciación y gratitud es absoluta. Que el 2020 sea saludable y exitoso para todos, me siento muy entusiasta al respecto. Ahora bien, que se escuche el redoble, estos son los 10 artículos más vistos de Ficción Femenina.
 


10. Mi lectura indie: Abril 2019 (1003 vistas)


9. Bocaditos de novela: Arabella (1032 vistas)



8. La complicada palabra escrita (1074 vistas)


7. Bocaditos de novela: Summer Unplugged (1115 vistas)


6. Bocaditos de novela: Tú princesa, yo superhéroe (1250 vistas)


5. Bocaditos de novela: Dame una cita, Lucía (1255 vistas)


4. Bocaditos de novela: Andre y Kira, la historia de un beso (1328 vistas)

 
3. Marie desconectada (1357 vistas)

 
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domingo, 29 de diciembre de 2019

Baile de invierno - Parte 6



 

El capitán Wentworth no tardó en hacerse el favorito de todos. 
Desde la distancia, Anne pudo observar al hombre que siempre había admirado convertido en alguien importante, sin reservas, muy apuesto y distinguido, apenas cruzaron una breve mirada y una inclinación de cabeza como saludo, ¿eso era todo lo que se merecía después de haberlo amado tanto?
Pero había pasado lo peor, se habían encontrado después de ocho largos y tormentosos años, y aunque había sido más desolador de lo que había imaginado, necesitaba superarlo a solas cuanto antes. Se excusó con sus amigas, alegando un repentino dolor de cabeza.
—¿Puedo ayudarte, Anne? —Indagó Elinor, quien temió que el violento cambio en el comportamiento de su amiga estuviera asociado a algo más que un ligero dolor de cabeza.
—Es él, Elinor —le confesó Anne.
—¿Él?
—Frederick.
Frederick, éste había sido el nombre que Anne había empleado para referirse a su amor de la juventud, pero en el baile se habían presentado dos caballeros nuevos que fueron introducidos por el señor Knightley al grupo de chicas que no bailaba.
—¡Oh…!
—Es él, el hombre que recién ha llegado al baile, el capitán Wentworth.
El segundo caballero era el coronel Brandon, se habían presentado juntos pues, siendo amigos, aparentemente se habían encontrado en el camino —ambos se dirigían a Londres— cuando por múltiples consideraciones tomaron el camino de Highbury.
—Comprendo —le dijo Elinor, robándole una mirada al hombre, que parecía risueño a las atenciones de jóvenes como las menores hermanas Bennet u otras que Elinor desconocía, pero la observación más importante es que actuaba indiferente a la presencia de su amiga.
—No puedo seguir aquí, es demasiado duro para mí.
—Anne… —trató de detenerla, pero ésta caminó directamente hacia Lady Russell, en cuya compañía había venido al baile, quien no tardó en hacer cumplir el deseo de Anne.
—¿Le pasó algo a su amiga? —Indagó con ella el coronel Brandon.
—Solo está un poco indispuesta.
Pero la contagiosa risa de Marianne, que estaba acompañada por Willoughby, quien se había dedicado a ella toda la velada, llamó la atención de ambos. Elinor se preguntaba cuánta indiscreción había en el comportamiento de su hermana, mientras el coronel Brandon recordó en la joven a aquella mujer que amó hacía muchos años; desde entonces no había conocido otra criatura tan hermosa y llena de vitalidad. Ambos se sorprendieron, no obstante, cuando Marianne se dejó cortar un mechón de pelo que fue reservado por su acompañante.
—Es mi hermana, por favor discúlpela —intervino Elinor, sin embargo la imprudencia de Marianne le parecía vergonzosa.
—No hay nada que disculpar.
Sin embargo todo baile tiene su final y ésta había sido una noche de infinitas emociones que no podía extenderse para siempre.
Para comenzar, Emma lamentó que Frank Churchill no se presentara en Highbury para el baile como se lo había prometido a su padre, el señor Weston; que Robert Martin le robara dos o tres bailes a Harriet Smith; y que la tal Jane Bennet, que a pesar de sus privadas intenciones, le pareció una chica encantadora, fuera la favorita de Charles Bingley. También lamentó que el señor Knightley, que en raras ocasiones bailaba, le hubiera dado una especial atención a esa chica Elizabeth Bennet mientras que a ella, su amiga desde que era una niña, no la hubiera solicitado ni una vez.
Del otro lado del salón, Lizzy consideró que había bailado suficiente por esta noche, que estaba cansada y que era necesario un momento de soledad; a pesar de la helada afuera, la terraza era el único lugar que consideraba para escuchar sus reflexiones en un resumen de la noche: un chico la había cortejado, otro la había despreciado —esto la hizo reír— y uno había sido su salvador, este último, el señor Knightley, ocupaba sus pensamientos cuando alguien más le habló:
—Tendrá, usted, frío —reconoció la voz del señor Darcy aproximarse, lo cual confirmó cuando al volverse le encontró despojándose del levita para colocarlo sobre sus hombros.
—No se moleste, solo voy a estar unos minutos acá afuera. Necesitaba del aire fresco.
—Usted también.
Lizzy le miró de soslayo, le parecía diferente ver al perfecto señor Darcy tan informal, despojado de una parte esencial de su indumentaria para conseguir esa apariencia sobria, y aunque este detalle le hacía ver jovial y desprendido, lejano al hombre vanidoso y orgulloso, que estaba segura que era, recordó que en realidad era un hombre injusto y que a ella le desagradaban las injusticias; con ella misma había cometido una, desdeñándola por su apariencia, suponía que al no tener vestidos exclusivos y a la última moda, como las señoritas Caroline Bingley o Emma Woodhouse, no estaba a su altura, ah, no, perdonen, es que no era lo suficientemente guapa. Evitó reír en este momento. Le había herido el orgullo, pero ello podía soportarlo; lo que había hecho con su nuevo amigo, sin embargo, le era imperdonable, negarle lo que por derecho le correspondía, impedir los deseos de su propio padre, era una crueldad.
—Por favor, manténgase abrigada mientras esté acá afuera… —le indicó cuando Lizzy trató de remover el levita de sus hombros.
—Gracias —Lizzy prefirió no contradecirlo en esto—, pero estaba usted acá antes que yo y no querrá compartir la soledad.
—¿Era eso lo que usted buscaba en un baile, señorita, estar sola?
—Siempre disfruto de la soledad aunque esté rodeada de un centenar de personas.
—¿Cómo la ha pasado?
—Bastante bien, considerando que se trata de un baile lejos de casa, donde conocía a muy pocos.
—¿De dónde es?
—De Hertfordshire, señor.
Lizzy lo miró con frialdad esperando que abandonase el escrutinio, pero él hizo una inclinación de cabeza en aquiescencia y continuó:
—Tiene el don de hacer amigos con facilidad.
—Hacer amigos no tiene nada de particular, incluso se puede comenzar con una simple invitación a bailar.
Tenía que sacárselo del sistema, no podía disimular la antipatía que sentía por él. Sin meditarlo un segundo más, removió la levita para devolvérsela.
—Disculpe, necesito volver adentro para reunir a mi familia. A la luz del día debemos retomar nuestro viaje.
—¿Hacia dónde se dirigen? —La chica seguía con el brazo extendido, Darcy se resistía a recuperar su indumentaria.
—Vamos a Kent para visitar a un familiar.
Le recibió el frac.
—Yo también debería pasar. He descuidado por mucho rato a mi hermana —ella asintió, le dio las gracias y trató de adelantarse al salón, pero él prefirió acompañarla y caminar a su lado, hombro con hombro, como su igual. En su interior, Darcy se felicitaba por arreglar el mal paso con la única chica que en mucho tiempo había conseguido una emoción en él. No es que fuera un engreído, pero reconocía que había sido prejuicioso con ella cuando más temprano Charles le sugirió que la invitase a bailar, pero ahora tenía algo con lo que podía trabajar, sabía que iba a Kent, y aunque no le agradaba la idea de que el conocimiento de esto tuviera alguna repercusión en su vida, tal vez le hiciera falta un poco de diversión. Diversión que fue opacada por una imagen que a él le puso un nudo en el estómago.
Cuando estuvieron delante del portal y abrió la puerta para ella, Lizzy notó que el aspecto de él había cambiado, que se había vuelto colérico e irracional, la apartó sin mucha ceremonia y se dirigió al centro del baile, donde, después de todo, alcanzó a ver que Wickham bailaba con la señorita Darcy.
Darcy trató de dominarse pero estaba enloquecido, si hubiera previsto que tan lejos de casa se encontrarían con él, no habría traído a Georgiana al paseo.
—¡Señor Darcy! —Reconociendo las intenciones del hombre, Lizzy trató de impedirlas.
Pero a Darcy no le conmovieron sus ruegos, se detuvo delante de la pareja para apartar a su hermana de quien fuera el protegido de su padre y sin pensarlo, le propinó un puño que terminó con Wickham desmayado y sangrando en el suelo.
El baile se detuvo y la atención de los asistentes que quedaban en el salón se centró en la acción. Lizzy corrió al lugar de la escena y apartó a la chica.
—¡Yo no quería…! —Ella lloró.
—Está bien, está bien… —Lizzy trató de consolarla, mientras, confundida, miraba a Darcy tratando de descifrar por qué parecía atormentado—. Todo va a estar bien.
Los amigos de Darcy no tardaron en presentarse a su lado, Emma estaba avergonzadísima de que algo así hubiera sucedido justo cuando su amigo le había pedido que cuidara de su hermana.
—¿Está usted bien, Emma? —Le preguntó el señor Knightley antes de acercarse a su amigo—. Luce muy pálida.
—No se preocupe por mí, por favor, corra a ver cómo está nuestro amigo.
Y como es normal en un suceso como éste en un baile tan concurrido, que un grupo considerable de personas estuviese alrededor de la víctima, señalando al victimario, era lo que correspondía, hasta que unos segundos luego, milagrosamente el desfallecido reaccionó y su contrincante, demostrando de lo que estaba hecho, le extendió la mano ensangrentada para ayudarle a incorporarse.
Ya sin nada por lo que hacerse los curiosos, no hubo más golpes ni propuestas de duelo, con un baile sin más sorpresas, se determinó, un par de minutos más tarde, que había concluido.

Fin de Baile de Invierno.
La historia continúa en Baile de Primavera
 
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